En cualquier proceso de logística y distribución, el empaque juega un rol decisivo. Su función principal es proteger el producto frente a impactos, cambios climáticos o condiciones de almacenamiento y transporte. Pero más allá de esta tarea esencial, el empaque también actúa como una herramienta estratégica: influye en cómo los consumidores perciben un producto y, en muchos casos, puede reforzar el compromiso ambiental de una compañía cuando se eligen materiales de origen renovable, como el cartón corrugado.
Este material se ha convertido en una opción cada vez más valorada por su resistencia, versatilidad y aporte a prácticas más responsables. No es casualidad: el 90 % de los paquetes dañados tienen como causa un empaque inadecuado. Elegir el cartón correcto no solo mejora la experiencia del cliente, sino que puede ser decisivo para evitar pérdidas económicas, cuidar la reputación de una marca y avanzar hacia soluciones de empaque más sostenibles.
En este blog, exploraremos por qué el cartón corrugado es fundamental en el proceso de empaque, sus múltiples ventajas, los tipos más comunes y cómo sus aplicaciones responden a las exigencias actuales del mercado y del planeta.
¿Por qué se utiliza el cartón en el empaque?
El cartón se ha consolidado como uno de los materiales más utilizados en el proceso de empaque gracias a su equilibrio entre funcionalidad, costo y sostenibilidad. Derivado principalmente de fibras de celulosa obtenidas de fuentes renovables o recicladas, este material destaca por su estructura adaptable, que puede variar en grosor y densidad para ajustarse a múltiples necesidades logísticas.
En términos prácticos, el cartón ofrece una combinación valiosa de resistencia, ligereza y flexibilidad. Estas características lo hacen ideal para proteger los productos durante cada etapa de su recorrido: desde el almacenamiento y transporte, hasta su entrega final. Su capacidad para soportar riesgos mecánicos, como vibraciones o impactos, y condiciones ambientales como la humedad o los cambios de temperatura, lo convierten en un aliado confiable frente a los desafíos del traslado.
Además de su función protectora, el cartón tiene un papel importante como elemento comunicativo. Un empaque deteriorado, aunque el contenido llegue intacto, puede afectar negativamente la percepción del consumidor. Por ello, su uso adecuado no solo protege lo que hay dentro, sino que también proyecta una imagen profesional y cuidadosa de la compañía.
La personalización sencilla comparado con otros materiales, hace del cartón una solución estratégica para organizaciones de todos los tamaños que buscan eficiencia sin sacrificar calidad ni presentación.

Ventajas del cartón corrugado en el proceso de empaque.
El cartón corrugado destaca como uno de los materiales más eficaces y confiables en el mundo del empaque gracias a una combinación de propiedades que favorecen tanto la protección de los productos como la eficiencia logística.
Una de sus principales ventajas es su capacidad de actuar como una barrera física frente a condiciones externas que podrían comprometer la integridad del contenido. Ya sea ante golpes, cambios de temperatura o humedad, ciertos tipos de cartón como el revestido ofrecen una resistencia mejorada que protege incluso en entornos exigentes. Esta robustez estructural permite además el transporte de cargas pesadas sin comprometer su forma ni su función.
Otra gran fortaleza es su versatilidad. El cartón puede adaptarse a una amplia gama de formas y tamaños, desde cajas para artículos grandes hasta empaques pequeños para productos delicados. Esta adaptabilidad no solo asegura un ajuste preciso, sino que también optimiza el espacio en bodegas y vehículos, contribuyendo a una logística más eficiente.

Desde una perspectiva de sostenibilidad, el cartón es una alternativa alineada con los principios de la economía circular, ya que proviene de fuentes renovables y puede ser reutilizado y reciclado con facilidad. Esto reduce la cantidad de residuos sólidos y disminuye la dependencia de materiales que no son ecológicos.
Además, su ligereza lo convierte en una opción ideal para reducir los costos de envío, sin sacrificar la seguridad del producto. Esta característica también facilita su manipulación durante las etapas de almacenamiento, distribución y entrega final.
Por último, el cartón corrugado se presta perfectamente para la personalización. Su superficie permite integrar elementos visuales como logotipos, colores y mensajes de marca, lo que convierte cada caja en una oportunidad para reforzar la identidad visual y mejorar la experiencia del cliente. Incluso, ciertos tipos de cartón pueden ofrecer propiedades aislantes que protegen contra el calor, el frío o el ruido, aportando un valor añadido durante el proceso logístico.
Tipos de cartón presentes en los productos de empaque:
El cartón no es un material uniforme. Existen distintos tipos, cada uno con propiedades que lo hacen más adecuado para ciertas funciones dentro del proceso de empaque. A continuación, te presentamos los más comunes:
Cartón corrugado
Es el más utilizado en empaques por su equilibrio entre resistencia y ligereza. Se compone de capas onduladas (fluting) entre capas planas (liners), y cuenta con diferentes variantes:
- De una cara: Ideal para productos ligeros que no requieren gran protección.
- De dos caras (doble cara): Ofrece mayor resistencia, apto para productos frágiles o pesados. También es resistente a la humedad, útil en refrigeración.
- De doble pared: Indicado para exportaciones o trayectos largos. Protege objetos voluminosos y frágiles.
- De triple pared: Máxima protección para productos valiosos como electrodomésticos o equipos electrónicos.
Cartón sólido (Solid board)
Compuesto por capas compactas de papel, es más denso y rígido que el corrugado. Se utiliza especialmente en empaques de artículos pequeños o de lujo, como productos electrónicos, donde la presentación y firmeza son clave.

Cartón kraft
Fabricado a partir de fibras vírgenes o recicladas. Su alta resistencia lo hace ideal para empaques que requieren durabilidad, como cajas para productos pesados o para envíos frecuentes. Su apariencia natural también lo vuelve popular en propuestas sostenibles.

Cartón revestido (Coated board)
Cuenta con una capa de recubrimiento en una o ambas caras, lo que mejora su resistencia a la humedad. Es común en empaques de alimentos refrigerados, garantizando la protección del contenido sin comprometer la estructura del empaque.
Cartón para aguas y bebidas
Diseñado especialmente para soportar condiciones de humedad y presión. Es comúnmente usado en empaques de líquidos como botellas o cartones de jugo, donde se requiere que el empaque no se deteriore con facilidad durante su manipulación.

Aplicaciones del cartón en el proceso de empaque
Gracias a su versatilidad, resistencia y capacidad de personalización, el cartón tiene un papel protagonista en distintos sectores productivos. Sus aplicaciones abarcan desde el transporte hasta la presentación de productos en puntos de venta:
Empaque para transporte y almacenamiento
El cartón corrugado es ampliamente utilizado para proteger productos durante su desplazamiento. Su estructura de varias capas lo hace resistente frente a golpes, compresiones o vibraciones, lo que lo convierte en el material preferido para cajas logísticas. Además, permite optimizar el espacio gracias a su facilidad de apilamiento y su peso liviano, lo cual mejora la eficiencia en bodegas y centros de distribución.

Empaque para alimentos y bebidas
En la industria alimentaria, el cartón cumple con normas de higiene y seguridad. Se usa para empacar productos como cereales, comidas rápidas, pizzas, alimentos congelados y bebidas. Muchas veces se utiliza cartón con recubrimientos especiales que evitan la absorción de humedad, lo que garantiza que el contenido se conserve en buen estado durante más tiempo.
Empaque para productos electrónicos
Teléfonos móviles, computadores, televisores y otros dispositivos suelen ser empacados en cajas diseñadas para absorber impactos. El cartón, especialmente el de doble o triple pared, permite proteger estos artículos delicados sin añadir peso excesivo. Además, puede incluir compartimentos internos que aseguran cada componente en su lugar.
Empaque para productos de belleza y cuidado personal
El cartón también se usa en segmentos de lujo y productos premium. Su facilidad para ser impreso y troquelado permite crear empaques personalizados, elegantes y sofisticados. Perfumes, cremas, y artículos de cuidado personal son presentados en empaques de cartón que refuerzan la imagen y el valor percibido de la marca.
El papel del cartón en la sostenibilidad
El cartón corrugado ha ganado protagonismo como una opción preferida por muchas organizaciones y consumidores gracias a su capacidad de apoyar prácticas más responsables con el entorno. Al tratarse de un material que puede ser reutilizado y reciclado con facilidad, su uso contribuye directamente a la reducción de residuos sólidos y evita que grandes volúmenes de materiales terminen en rellenos sanitarios.
Este comportamiento encaja dentro del modelo de economía circular, que busca maximizar el aprovechamiento de los recursos disponibles a través del reciclaje y la reintegración de materiales al ciclo productivo. Así, el cartón no solo cumple una función protectora en el proceso de empaque, sino que también se convierte en un elemento que promueve prácticas más responsables.
Además, el uso de empaques fabricados con cartón genera una percepción positiva entre los consumidores, especialmente en aquellos que valoran el compromiso ambiental de las marcas que eligen. De hecho, según un estudio de McKinsey & Company, el 60 % de los consumidores en Estados Unidos consideran el cartón como una opción muy o extremadamente sostenible para el empaque de productos de consumo.
Alinearse con estas expectativas no solo mejora la reputación de las compañías, sino que también permite avanzar hacia metas ambientales como las promovidas por los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), en particular, aquellos relacionados con la producción y el consumo responsables.
De esta manera, el cartón deja de ser solo un material funcional y se convierte en un símbolo de compromiso y adaptación a un mercado que cada vez exige más responsabilidad ambiental.
La importancia del cartón en el proceso de empaque va más allá de su función práctica. Gracias a su versatilidad, resistencia, ligereza y potencial para la personalización, este material sigue demostrando ser una herramienta estratégica para proteger productos, optimizar la logística y proyectar una imagen de marca coherente. Pero su verdadero valor se destaca al contribuir activamente con un modelo de consumo más consciente. Apostar por el cartón corrugado es, en definitiva, apostar por un futuro más sostenible, eficiente y alineado con las nuevas demandas del mercado.